lunes, 23 de agosto de 2010

LA ORACIÓN LINEAL Y LA ORACIÓN ARBÓREA

EL ORDEN DE PALABRAS Y LA TIPOLOGIA LINGÜÍSTICA

A propósito de la oración gramatical, existen diversos tratados de tipo gramatical, lingüístico, sintáctico, etc, tratando de explicar aspectos de su estructura y de la distribución de sus elementos en ella. Bien, para intentar conocer algo de las nuevas teorías sobre sintaxis y semántica gramatical, que nos expliquen acerca de la oración como elemento de primer orden en la lengua, coincidimos con Olga Fernández Soriano (1989:595-607.Tematización y dislocación en castellano y su relación con el Parámetro del Sujeto Nulo), en cuanto al orden de las palabras que tiene una oración en el idioma castellano o español.
En ese sentido, el orden de los constituyentes en la oración es, sin duda, uno de los parámetros tipológicos fundamentales. Desde principios del siglo XX se ha venido observando que la distribución de las palabras y sintagmas no se hace del mismo modo en las lenguas del mundo y que, además, tal disposición no es arbitraria sino que responde a unos patrones que pueden ser definidos.
La empresa de delimitar esos patrones se acometió con gran entusiasmo desde perspectivas y círculos científicos diversos. El primer intento sistemático de establecer una tipología lingüística sobre la base del orden de palabras fue el de W. Schmidt (1926), y fue J. Greenberg quien elaboró de forma más precisa esa tipología.
Paralelamente, se desarrollaba en la Escuela de Praga lo que se conoce como perspectiva funcional, representada fundamentalmente por los trabajos de Mathesius, Firbas y Danes. Estas dos líneas se han enfrentado con el problema desde los dos puntos de vista que trataremos aquí: el que podríamos denominar «estructural» (principios reguladores de las relaciones estructurales en la oración) y el relativo a la disposición de la información (aspectos de la aportación de información que determinan la disposición de los elementos significativos en de la oración.
a) En primer lugar, el español pertenece al tipo de lenguas que se ajustan a un orden, esto es, es configuracional. Una de las implicaciones de tal propiedad es, como vimos, que puede postularse la existencia de un constituyente SV.
b) Además, los sintagmas en español se estructuran de modo que el núcleo se sitúa a la izquierda de los complementos (i.e. es de núcleo inicid).Por tanto, los objetos siguen al verbo y la estructura oracional no marcada es S-V-O. Por otro lado, en español el verbo «sube» hasta la flexión para unirse a sus afijos, con lo que cualquier constituyente quedará detrás.
c) Por último, nuestra lengua posee marcas flexivas verbales, pronombres átonos y preposiciones, de modo que el criterio de visibilidad está satisfecho en bastante medida. Ello le permite una cierta libertad a la hora de disponer los distintos argumentos verbales en la O, aunque esa libertad es más restringida que en otros casos, como en latín, en que cada argumento incorpora en sí la marca de caso que permite su identificación temática o, dicho de otro modo, manifiesta la relación que guarda con el núcleo verbal.
Pero quien se encarga sobre el estudio, análisis y descripción de los elementos de la oración, es La sintaxis, una subdisciplina de la lingüística. En concreto, lo que la sintaxis estudia son las normas que controlan la combinatoria de constituyentes, y cómo estos forman unidades superiores, como las oraciones y los sintagmas.
La sintaxis no se ocupa del estudio de las palabras, sino de las agrupaciones que éstas forman (tanto las de primer nivel o sintagmas, como las de segundo nivel u oraciones), y de las funciones que desempeñan. Un enunciado sintácticamente correcto, entonces, será aquél en el que los diferentes sintagmas estén bien constituidos, bien posicionados y correctamente relacionados los unos con los otros.
A lo largo de la historia, la forma de afrontar el estudio de la sintaxis ha ido variando. El paradigma tradicional fue establecido por Leonard Bloomfield, quien elaboró la llamada lingüística estructural y aplicó sus conclusiones al estudio sintáctico. Para él, la sintaxis era “el estudio de las formas libres compuestas completamente por formas libres”, lo cual es una definición demasiado técnica para el estudio que nos ocupa. Lo importante aquí es que por primera vez se consideró que la lengua (en concreto, los enunciados) podían estudiarse como estructuras y sistemas de estructuras relacionados, como constituyentes sujetos a sustitutabilidad.
Más adelante, con la revolución lingüística originada por la teoría generativa y transformacional de Noam Chomsky, el estudio de la sintaxis evolucionó hacia nuevos paradigmas. La teoría estructural no se abandonó, sino que se enriqueció, y las oraciones pasaron a analizarse a través de diagramas arbóreos, tan populares en los centros de educación secundaria desde entonces. Este sistema permitía un doble objetivo: a) seguir estudiando la raíz estructural que tiene todo enunciado, y por lo tanto poder seguir utilizando el rico entramado intelectual de la gramática estructural, a la vez que b) introducía la importancia del orden lineal de las palabras tan importante para la gramática generativa. Porque, en efecto, un mismo grupo de palabras (o sintagma) puede no variar en absoluto el significado de la oración cuando se cambia de lugar, pero en ocasiones sí lo hace.
Orden lineal de la oración

Tanto en las lenguas orales como en las signadas, el orden lineal es una de las características más evidentes; es decir, una expresión lingüística se realiza físicamente como una secuencia de sonidos o de señas.
El solo hecho de que las lenguas tengan orden lineal sugiere que debe ser planteado explícitamente, ya sea como primitivo o como derivado de una estructura jerárquica. En los últimos años, siguiendo a Kayne (The antisymmetry), el componente primitivo de muchos enfoques de la teoría sintáctica ha sido la estructura de los constituyentes, mientras el orden lineal se deriva de la estructura jerárquica: el orden de los elementos léxicos se correlaciona con la estructura jerárquica en la que se encuentren.
El orden lineal de la estructura superficial es excluido de la sintaxis, queda relegado a la fonología de la lengua (véase Chomsky “The minimalist”, “Three”, entre otros).



COMPONENTES:
O = SN + SV
Suj. Pred.




FERNÁNDEZ SORIANO (1989): «Tematización y dislocación en castellano y su relación
con el Parámetro del Sujeto Nulo>~, en Actas del IV Congreso de Lenguafrs Naturales y Lenguajes Formales, C. Martin Vide (cd.) (Universidad de Barcelona). pp. 595-607elementos significativos en la oración).

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